sábado, 17 de octubre de 2009

177 cuentas de vidrio.

(recordatorio a mí misma)

Antier me desvelé por varias razones que son tediosas de explicar y mas tediosas de hacer pero tienen que ver con todo eso de vivir en pareja y tener un hijo.

Mi novio aplica (sin darse cuenta, según) la de "el que se fue a la villa..." con el espacio de la cama, las almohadas y la cobija. Así que para el momento en que quise irme a descansar, él ya tenía bastante rato dormido y me encontré con que ya no había espacio para mí. Con eso, todo deseo de dormirme se me quitó.

Decidí dedicarle un poco de tiempo a acomodar mis asuntos pendientes, con el siguiente resultado: soy una asquerosa desidiosa.

Después de hacer una lista puedo decir que me faltan de terminar casi treinta proyectos. 19 cuentos cortos, 9 cuentos largos y 1 obra de teatro. Todos los cuales tienen por lo menos media cuartilla de empezados.

También ocupé mi tiempo para escribir. El último cuento "Personajes inadvertidos" lleva ya 10 cuartillas y compite por el título del cuento corto más largo. Y para quienes no pueden leer más de dos hojas de corrido, el cuento está dividido en siete capítulos. Así contribuyo al creciente déficit de atención en el mundo.

Como el último capítulo ya tiene nombre (Ciento setenta y siete cuentas de vidrio) me siento más comprometida terminarlo en las próximas dos semanas. No es que me disguste escribir, sino que no me imagino la vida sin asuntos inconclusos.




"Personajes inadvertidos" es un cuento marino sin agua. Trata sobre un neumático reventado, un gato arrogante, un par de anteojos desenfocados, una madre metiche y una cena con camarones. También hay un par de amores poco convencionales. El cuento tiene de todo excepto un final escrito y quizás algo de coherencia. n_n

sábado, 10 de octubre de 2009

Business as usual.

-"Tienes algo en los dientes. Y no lo digo por hacerte sentir mal, pero es una cosa verde y enorme. De hecho me sorprende que no te moleste." - le dijo Julisa al hombre sentado frente a ella.

El pobre hombre comenzó a hacer muecas para tratar de quitarse ese supuesto monstruo con la lengua. No podía usar las manos porque no tenía. En realidad no tenía nada más abajo de los hombros desde los 13 años.

-"Tu sigue intentando, te traeré un espejo."

Julisa salió de la habitacion y un segundo despues una camara de telvision se encendió, enfocando al hombre que en ese momento estaba sentado en su silla aparentemente tratando de morderse la frente.

Cruzando la puerta había todo un set de televisión, y en ese mismo instante el hombre sin brazos estaba al aire con un letrero bajo su rostro que decía: manco depravado.

-"Que pase el cochinote!"- dijo la presentadora del show.

Apenas el hombre se enteró que el programa había empezado cuando dos hombres con camisetas negras lo sacaron a empujones.

lunes, 5 de octubre de 2009

...

Sin nada que añadir me quedo con el comentario que acabo de leer en una página que enlistaba algunos de los títulos mas ridículos para libros, películas y posibles películas basadas en libros o incluso libros basados en películas basadas en libros.

Me pareció muy adecuado:

"Alguien debería iniciar una compañía llamada: Gracias por llamar, ¿en qué podemos servirle?. La recepcionistas deberán contestar los teléfonos diciendo: Gracias por llamar Gracias por llamar, ¿en qué podemos servirle?, ¿en qué podemos servirle?"

...totalmente de acuerdo.

martes, 22 de septiembre de 2009

Esa misteriosa figura que se hace llamar Mashandy

Nadie me llama Mashandy.
Realmente espero que no lo hagan, ese no es mi nombre.

Ya me he encontrado a gente que se hace de un apodo y luego intenta obligar a todos sus conocidos a usarlo. "Que tal, de ahora en adelante soy El Papirris y me cae que no volteo si no me dicen El Papirris.. a ver repitan conmigo: Hola Papirris!..." A esas personas se les debería de prohibir portar cualquier nombre en absoluto.

A mi me llamaron en honor a una linda maestra de preescolar que se apellidaba Froebel. Luego me pusieron un segundo nombre cuando mi madre perdió una apuesta algo tétrica. Al fin que es un nombre y lo iba yo a necesitar. Y me gusta, cumple su función.

Fui Mashandy por primera vez en secundaria cuando improvisábamos un comercial para una clase. Yo debía ser la psíquica que anunciaba su servicios de lectura del tarot, exorcismos y cambios de sexo, entre otras cosas.
Luego empecé a usarlo de seudónimo siempre que no quisiera dar mi nombre. Lo mejor de todo era que Mashandy estaba bastante disponible en Internet (ya no tanto, porque ahora lo uso yo).

Sería gracioso que alguien se haya llegado a preguntar "¿Quién es esa misteriosa figura que se hace llamar Mashandy?" Luego se diera cuenta de inmediato que soy sólo yo y se desilusionara tremendamente. Sí. Hilarante.

No es que tenga problemas con mi nombre real, o de identidad.

Eso tampoco quiere decir que no haya entrado en eso de jugar a ser alguien mas en internet. Por un tiempo jugué a ser Ana, la prostituta chilena.

Mashandy, tristemente para una persona que se dedica a inventarlas, no tiene ninguna historia.

De ser alguien real me la imagino como una mujer grande y oscura, casi azulada. Vive en una casita de una habitación a la mitad de una sabana. Con un par de plantas trepadoras creciendo en su patio y un perro viejo. No es una persona complicada, y estoy segura que no le molestaría saber que he robado su nombre para escribirlo al final de unos párrafos mal armados.

Tener un nombre distintivo es útil pero está sobrevaluado. El dia que alguien en la calle se me acerque para preguntarme "sos mashandy??" me dejaré de llamar Papirris.